Peter es un sacerdote católico que dirige un centro de retiro en Toronto y le gusta jugar al golf.

La urticaria crónica espontánea (UCE) de Peter comenzó cuando estaba restaurando una casa en un invierno. Inicialmente pensó que era el polvo de las reparaciones lo que le estaba causando sus síntomas, pero pronto se dio cuenta de que era más grave.

A pesar de que algunas veces sus ronchas pueden ser del tamaño de un plato y sus manos se pueden inflamar tanto que no puede ni siquiera sostener un lapicero, es una inspiración para todos nosotros con su actitud realista acerca de su enfermedad.